Imprimir
PDF

LA PERENTORIA NECESIDAD DE UN SEGURO DE INCAPACIDAD TEMPORAL PARA LOS AUTÓNOMOS

el 14 Octubre 2014.

autónomo baja laboral

 

¿Estamos realmente concienciados y adecuadamente informados de que no hay  nada peor para un autónomo, aparte de perder clientes, que la desgracia de caer de baja por accidente o enfermedad?, ¿Estamos realmente concienciados de que un empleado por cuenta ajena a 8 horas tiene, relativamente, las espaldas cubiertas, mientras que la inmensa mayoría de autónomos atrapados en una situación de incapacidad temporal de media-larga duración pueden acabar viéndose en escenarios tan indeseados como la imposibilidad  de hacer frente a cargas empresariales, familiares o situaciones de deshaucio?.

¿Exageraciones?, en absoluto, ¿sabe que durante el primer mes de incapacidad temporal la cantidad real a percibir,  descontada la cuota de autónomo de porque la misma estando de baja o no hay que seguir pagándola,  va a ser de  255€ y a partir del segundo, una fortuna de  396€?.

En el actual Régimen de Trabajadores autónomos hay la siguiente secuencia de pagos en el supuesto caso de padecer una incapacidad temporal por accidente no laboral o enfermedad común (siempre y cuando se esté en situación de alta o asimilado y tener cubierto un periodo de cotización de 180 días en los 5 años anteriores al momento de cursar la baja):

  • Los primeros tres días no se cobra nada.
  •  A partir del 4º hasta el 20º día de baja se cobra el 60% de la base de cotización (que en el 95% de los casos de los autónomos de alta en España, al optar por la base mínima de cotización, esta es de 875€).
  • A partir del 21º día se percibe el 75% de la citada base de cotización.

En el caso de accidente laboral o enfermedad profesional no se exige un periodo de cotización previa y la cantidad a percibir será del 75% de la base de cotización desde el primer día.

Por ello, la forma más inteligente de paliar esta situación, la otra es descapitalizándonos tirando de ahorros,  es vía contratación de un seguro privado de accidentes o de incapacidad laboral transitoria. Son un tipo de pólizas que por un coste anual más que asumible (estamos hablando que por primas de seguro entre 300 y 400€ anuales tenemos derecho a percibir una prestación mensual de unos 1.200€) estamos poniendo un muro de contención ante situaciones indeseadas.

En nuestra oficina, además de dedicarnos a la gestoría administrativa y administración de fincas (en ambas actividades como colegiados ejercientes), como agentes exclusivos de AXA SEGUROS E INVERSIONES (Primera marca mundial de seguros por sexto año consecutivo) somos verdaderos especialistas en seguros para empresas y autónomos, pídanos sin ningún tipo de compromiso información al respecto y estaremos encantado de elaborarles un presupuesto exhaustivo en el que estudiaremos todas las variables para ajustarnos totalmente a sus necesidades y proteger debidamente su patrimonio empresarial y familiar.

Imprimir
PDF

EL SEGURO MÉDICO PRIVADO: ¿DE MAL MENOR DE UNA SANIDAD PÚBLICA TOTALMENTE QUEBRADA A SU ÚNICA SALIDA?

el 25 Septiembre 2014.

Es una realidad que, por evidente e incuestionable, se pretende tapar bajo el manto de interminables listas de espera (si hubiera un protocolo de obligado cumplimiento para atender con mediana rapidez cirugías, pruebas diagnósticas  o  consultas, haría más de un lustro que todo habría saltado por los aires).

A la Sanidad Pública, como actriz en decadencia, no se le ve mala cara simplemente porque la maquillan. Cuando a uno le atienden en un consultorio u hospital público todo transcurre bajo una apariencia de normalidad ya que se siguen ofreciendo las prestaciones de siempre sin que los retrasos y demoras se trasladen con luz y taquígrafos a la sociedad y cuando dicha información se da esta es fácilmente manipulable. Solo mediante encuestas privadas como la realizada por la fundación IDIS (Instituto para el desarrollo e integración de la sanidad) se puede obtener información como esta: El tiempo transcurrido desde que un paciente solicita consulta con un médico hasta que la misma se realiza es de 47,5 días en la sanidad pública frente a los 8,1 días en la privada, el tiempo que transcurre para tener los resultados es de 18,5 días en la Seguridad Social frente a los 5,8 de la sanidad privada y, más grave aún, el tiempo medio de espera para realizar una cirugía es de 91,4 días en la sanidad pública frente a la privada.

Mientras, los médicos, principales afectados junto con los pacientes,  ya están notando los recortes en financiación y  recursos humanos: cierre de quirófanos y de consultas, menor número de camas (el sindicato SATSE estima que entre 15.000 camas cerradas este verano), sobresaturación de trabajo en unos profesionales del sector malpagados y desmotivados, …: Agítese con fuerza todos estos componentes y espere a probar en sus carnes el resultado del cocktail.

La realidad es la que es y nadie con capacidad ejecutiva está tratando con seriedad el tema. En pasados debates sobre el Estado de la Nación la Sanidad Pública no formó parte del orden del día y cuando desde un lado u otro del espectro político se quiere tratar es para explayarse en una lista interminable de mentiras y sandeces que no se sustentan sino es con el objetivo de garantizarse la correspondiente poltrona estatal o autonómica: En la actual situación no se puede hablar de abolir copagos o privatizaciones ni sanidad a coste 0 para todos ni otras mandangas de cara a la galería . Nuestro sistema público de sanidad nunca fue viable y tiempo atrás se podía vivir en el romanticismo de tener el capricho de atender a todo el mundo por cualquier causa y a cualquier precio, además en tiempos de abundancia idiotizada Papa estado se podía permitir (más bien creía poder permitirse) asumir la deuda que le endosaban por este concepto las distintas comunidades autónomas. Ahora ya no, nos guste o no las prestaciones médicas  no son solo un coste prácticamente imposible de asumir sino que además debe liquidarse con intereses (tal es el estado de nuestra deuda pública superior al billón de euros y creciendo).

Al hecho de lidiar con esta situación ayuda la anterior mentada opacidad del estado a brindar cualquier tipo de información o estadística. Tal como publicaba el periódico EL PAIS (18-03-2012) en Nueva York es posible conocer las estadísticas de cada cirujano y en el Reino Unido, por ej, se puede saber cual es el Departamento u Hospital con mejores resultados entre los que se encuentran más próximos al domicilio del ciudadano además de llegar al extremo de comentarte si el restaurante del centro en cuestión brinda una comida aceptable o no. Mientras, aquí en España, se intentan tapar datos de la envergadura de que en algunas zonas de la nación las mutilaciones de pacientes con diabetes es más del doble que en otros al igual que hay áreas de salud donde las operaciones de amígdalas se multiplican por cinco respecto a la media.

El auge forzado del seguro privado  (es uno de los pocos ramos del sector que no ha frenado su crecimiento constante ni siquiera en el fragor de la crisis)  lo ha servido en bandeja de plata el seguro público: Somos el cuarto pais de la Unión Europea con mayor número de este tipo de pólizas con más de 10 millones de personas que han optado por esta vía lo que supone un ahorro más que considerable para las arcas del Estado que de lo contrario, y esta vez si y de una vez por todas, se habrían visto obligado a cerrar el chiringuito. Ante esta realidad resulta inexplicable,  desde un punto de vista de política fiscal,  el agravio comparativo que los seguros médicos padecen frente a los planes de pensiones.

La colaboración inteligente entre el sector público y el privado a un coste asumible para el ciudadano es inevitable e imprescindible para la perdurabilidad del Sistema, la necesidad de que todo ello sea coordinado por gestores expertos tambien. Lo contrario es continuar por una senda que conduce a una raquítica sanidad de beneficiéncia únicamente para pobres a la que nos veremos abocados sino surgen dirigentes políticos con verdadera visión de estado.

Imprimir
PDF

RESPONSABLES Y COMERCIALES DE NUESTROS PROPIOS PELIGROS

el 15 Septiembre 2014.

 Somos los responsables de nuestros propios peligros y de nuestros propios riesgos, tenemos la obligación de ser los agentes comerciales de nuestras propias necesidades.

Cuando hablamos de nuestros miedos como padres de familia  o responsables de empresa nadie tendría que convencernos de nada para hacerles frente, solo deberían asesorarnos para la toma de la mejor decisión.

Todos deberíamos tener unas nociones mínimas de gerencia de riesgos trasladadas a fines privados, al menos desde dos puntos de vista:

a)     Asunción o transferencia del riesgo: Es decir, conocidos los riesgos (fallecimiento, enfermedad grave, minusvalía, desempleo, etc) la familia debe actuar, asumiéndolos (se tiene el suficiente patrimonio para ello) o transfiriendolos (No se tiene el suficiente patrimonio para ello y es necesario que una aseguradora intervenga).

b)    Coste total del riesgo: Suma de la pérdida que ocasiona su ocurrencia (cuánto vale la enfermedad grave o  pérdida de un ser querido, cuál es el importe de la nómina que percibía o el total de ingresos que aportaba al patrimonio familiar y que dejan de entrar por la ocurrencia del siniestro) más los costes empleados en evitarlos o reducirlos (por ej: valoración del coste del tratamiento de la enfermedad y adaptación del hogar a la misma más pérdida de ingresos de la persona enferma) más los costes de su financiación o gestión (no tenemos dinero para hacer frente a esta eventualidad y necesitamos la ayuda o préstamo, si nos lo concede, de una entidad financiera para hacer frente al problema).

Fases de la gestión de riesgos

 

¿Somos, en la mayoría de los casos,  previsores o prudentes?: Desgraciadamente la respuesta es no. ¿Cuántas veces habremos escuchado a un fumador o bebedor empedernido de mediana edad que, con pitillo o copa en la mano alardea de que “De algo hay que morir”?…bien, invito a cualquiera a que se pasee por el hospital más cercano y rápidamente averiguará que el 100% de los enfermos terminales de cancer de pulmón darían lo que fuera por cambiar su discurso vital y dar marcha atrás en sus voluntarias acciones.

Sin ser tan tremendistas, discursos parecidos pueden escucharse de padres de familia o dueños de empresa que no hacen ningún tipo de previsión o cuanto menos, la misma es totalmente insuficiente, ante probables riesgos futuros.

A Cierre del 2012 solo el 48,1% de la población española tiene seguro de vida (obvia decir que un porcentaje elevadísimo del mismo no obedece a la preocupación de preservar el patrimonio familiar ante un infortunio sino pura y simplemente a la de velar  que el interés del banco de garantizarse la inmediata amortización del pago de la hipoteca se vea totalmente satisfecho, en otras palabras,  cuando firmamos las citadas pólizas el capital  que aseguramos coincide al céntimo con el importe de la hipoteca y no nos asesoran, simplemente porque no les importa nada más allá de su margen de resultados, indicándonos que convendría establecer una cantidad superior para que nuestra familia se garantice una supervivencia digna en el caso de que se produzca algún fatal desenlace). Parece que nuestro horizonte vital lo marcan las entidades financieras y no nos paramos realmente a analizar que las expectativas de estas no coinciden para nada con las nuestras

No somos los únicos culpables de nuestra falta de previsión, la responsabilidad  debe hacerse extensiva y compartirse con el  estado y aquí hay auténtica dejadez por parte de éste en el ejercicio de sus funciones de publicar y difundir adecuadamente información más que vital para el conjunto de los ciudadanos y si piensan que exagero pregúntense ¿Cuántos/as sabían que en el supuesto de que, pongamos por caso, usted  enviudara  antes de cumplir 50 años deberá subsistir con 651€ mensuales (o 437€, en el caso de que su pareja haya sido autónomo/a?). Esta posibilidad no es remota, es la realidad a la que se enfrentan la inmensa mayoría de los ciudadanos (cerca del 90% según fuentes de la Seguridad Social) que deben de sobrevivir al fallecimiento de su pareja. Con esta paga mensual, la segunda pregunta es automática ¿Cuántos/as podrán subsistir con la misma, pagar la hipoteca, dar educación a sus hijos, etc, sino tienen planes de contingencia privados?.

Cuando tenemos que comprarnos un coche nadie nos influye en la toma de esa decisión, podemos valorar si lo adquirimos nuevo o usado, gasolina o diesel, de 5 o 7 plazas,  de esta marca o aquella otra, con más o menos dispositivos els pero la necesidad con la consiguiente decisión de compra la tenemos más que tomada y solo dejamos al comercial de confianza que nos asesore sobre el mejor camino a seguir. ¿No deberíamos de comportarnos exactamente igual con lo que de verdad importa?

Dirección y Contacto

Gestoría Alemany

Calle de Ramón Llull, nº2
07150 Andratx - I. Baleares

phone 971 13 79 86 / FAX: 971 13 79 87

cell 655 45 25 29 / 685 64 31 88

Email IconFormulario de Contacto

Contacto Rambla Abogados

ramblaabogados
Colaborador de Gestoría Alemany

Galilelo Galilei s/n, Edificio U, 19
07121 Palma de Mallorca

phone 871 95 47 77 / FAX: 871 954 777